Cuando te agarra La Ira es complicado.
Te dan ganas de romper, pero te daría mucha bronca
arreglarlo.
Te dan ganas de mandar todo al carajo.
¿Pero quién mierda va ir a buscarlo?
Cuando estás tan enojado, te gustaría que de tu lengua
salgan trompadas.
Que de tus pasos se desprenda una coreografía de patadas
ninja.
Quisieras que te manden con Mambrú a la guerra.
Para defender lo indefendible, sólo por el gusto de pelear.
Se te cansa rápido la cabeza. El 'celebro'.
Se te quedan quietas las manos.
Tus pies no caminan a ningún lado.
Y te duele el corazón. O lo que sea que sienta.
Y después te lloran los ojos. Se te aflojan las piernas.
Es que la gente enojada no está 'chocha'.
La gente enojada está triste.
Y no sabe por qué.
Y por eso se enoja.
¿Como los chicos, vio?