Que no te quiten tu tesoro más viejo y valorado.
Que nunca pierdas la posibilidad de fabular.
Que jamás te parezca que ayer fue mejor.
Que siempre pienses que hoy podrías estar más contento.
Y que mañana...falta tanto para mañana! Incluso si mañana fuera en un minuto.
Que te des cuenta que mucho no es para siempre.
Y que para siempre no te inquiete, hasta entonces.
Que te inquietes entonces, por lo que puedan alcanzar tus manos: concretamente.
Y que tus manos concreten eso, lo que quieras desde lo más visceral.
Con el fuego de tu pecho.
Con el fuego de tu pecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario